Me va a costar escribir la receta después de lo que voy a contar.
Y voy a escribir esto en caliente.
Ayer fui testigo, escuché, una discusión en casa de mis vecinos.
Os pongo en antecedentes: es una pareja de hombres, uno de los cuales tiene una hija adolescente y algo problemática, de su matrimonio (farsa) anterior.
Era la 1 de la madrugada. Fue rápido pero intenso. La chica gritaba algo como déjame en paz, no me pegues, en la cara no me pegues.
Un hombre contestaba, con ironía "O sea, que ahora te maltrato".
La chica volvía a decir: "Déjame en paz". Lloraba.
En este punto pensé: "Voy a llamar al 112"
El hombre respondió en voz lo suficientemente baja para que no se pudiera entender:
Y la chica dijo "Es que quería estar con mamá"
Duró tres minutos toda la discusión.
Acabó con "Fuera de mi casa, estoy harto"
Ruido de llave al abrir la puerta. La chica llorando salió y se fue bajando las escaleras.
Volvió con su madre, supongo.
No se oyó nada más.
A raíz de esta escena tuvimos una conversación en casa esta mañana. Una conversación muchas veces repetida y en la que nunca nos ponemos de acuerdo.
Hay en casa partidarios de "un bofetón a tiempo es saludable y muy eficaz en la educación" y partidarios de "lo único que consigues con un bofetón es generar temor y resentimiento. Nada educativo"
Quien sostiene lo primero piensa en casos de niños que no razonan o adolescentes que se niegan a razonar (que los hay y te sacan de quicio).
Y quien dice lo segundo piensa en niños o adolescentes que se llevan un cachete injustificado sólo porque su padre/madre cree que por ser el adulto tiene la razón (que también los hay).
Es una conversación que por desacuerdos puede acabar en discusión.
Y sobre esto se pueden decir muchas cosas, todas ellas con ejemplos que las ilustren. Hay tantos casos posibles como personas distintas.
A mí me sorprende que cuando se plantea este tema mucha gente está a favor del azote o cachete. Sobre todo si se trata de niños pequeños. "No pasa nada" dicen.
Parece que el límite está en la edad.
Entonces:
¿Cuándo hay que parar? ¿Cuando el niño cumple 9, 10, 11 años?.
¿O también sirve con los díscolos de 14?
¿Por qué no pegar a los de 16 que no hacen lo que tú, adulto sabelotodo, consideras necesario?
¿Por qué no pegar a la mujer que te saca de tus casillas con sus manías e ineptitudes?
No, eso ya no.
Entonces ¿dónde está el límite?
Tenía que contarlo.
Ingredientes
- 40 gr de mantequilla.
- 25 gr de harina
- 175 ml de leche
- 100 gr de queso rallado (emmental, gouda, parmesano...)
- 2 huevos
- Sal, pimienta, nuez moscada. Una pizca de cada.
Pan rallado y mantequilla para el molde.
¿Cómo se hace?
- Hacemos una bechamel con la mantequilla, la harina, la leche, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
- Añadimos el queso y removemos
- Añadimos las yemas una a una y removemos con varillas manuales.
- Montamos las claras y las añadimos, removiendo suave para que no se baje.
- Enmantequillamos un molde de soufflé (de paredes gordas y alto) y espolvoreamos con pan rallado, eliminando lo sobrante. Sólo que quede impregnada la pared del molde. Esto es necesario porque es lo que permitirá que el soufflé suba por la pared.
- Ponemos en el horno que estará caliente a 200º, hasta cuajar. Unos 25 mn. Hay que vigilar y que no se queme. Tiene que verse la superficie tostadita.
- No se debe abrir el horno o se bajará (antes de tiempo, porque siempre se baja. A mí por lo menos.)
- Una vez cuajado se saca y se consume inmediatamente. En caliente.



