domingo, 18 de noviembre de 2012

Chocolate a la taza con cacao puro Valor






Podría haber llamado a esta receta "Vaya suerte que tengo"

Tarde de otoño, en casa. Todos con sus tareas.

Hemos hecho chocolate. Apetecía algo dulce. 
No podemos hacer Banoffe, porque aún estamos comiendo las tartaletas de chocolate de la semana pasada.
Y no había chocolate de hacer porque estaba caducado
Probamos con el cacao puro valor y resultó espectacular. Así que añadimos unos churritos. 
Y a seguir cada uno con sus tareas. 
La tarde dulce y tranquila.

Ingredientes
  • 2 cucharadas de cacao puro valor
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 vaso de leche entera
  • 3/4 de vaso de nata líquida
  • 1 cucharada de maicena

¿Cómo lo hago?
Ponemos casi toda la  leche en un cazo, con el azúcar.
En el resto de la leche ponemos la maicena y la mezclamos bien.
Añadimos el cacao sobre la leche que está calentándose. Después la maicena disuelta en la leche.
Removemos sin parar mientras se calienta. 
Cuando espese vamos añadiendo la nata. Si te gusta más espeso pon menos nata. Para nosotras ha quedado con el espesor justo con estos 3/4 de vaso.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Arroz meloso de alcachofas


Lista de tareas:
 Al fin y al cabo no tengo nada que hacer.

Me gusta leer, viajar, estar con mis hijas, ver una buena película, escuchar la risa de mi sobrino, mirar por la ventana y ver el paisaje, sentarme tranquilamente y tomar un café, hablar con mis hermanos, estar con la familia, escribir en mi blog...
Y la verdad es que hago poco de todo eso.
Hago piruetas para llegar a todas partes

A veces la velocidad me hace ver borrosas las cosas y las personas
O veo todo del revés y no me oriento


A pesar de las carreras el orden en mi casa es un desastre

A veces me siento así


















































Por eso y sólo por eso hace meses que no vengo por aquí.
Estoy contenta de estar de vuelta.

Ingredientes:
  1. 4 alcachofas hermosas
  2. 1 cebolleta pequeña
  3. Un paquetito de jamón en daditos pequeños
  4. o unas lonchas de un buen jamón partido en trocitos
  5. 3 puñados de arroz bomba
  6. 1/2 vaso de vino dulce
  7. Caldo de carne
  8. Pimentón dulce. 1/2 cucharadita.
  9. Aceite de oliva virgen

¿Cómo se hace?

  • Pochamos suavemente la cebolleta cortada finita hasta que esté transparente.
  • En otra sartén salteamos las alcachofas ya limpias y cortadas en trocitos pequeños. Añadimos esto sobre la cebolla pochada. Lo hago así porque la cebolla y las alcachofas tienen distinto ritmo y no quiero que ninguna de las dos se pase demasiado o se quede cruda.
  • A continuación pongo el jamón y le doy un golpe de calor.
  • Añado el pimentón y enseguida...
  • Añado el arroz y lo remuevo para que se impregne del aceite.
  • Ahora el vino dulce. Remuevo un par de veces.
  • Ahora añadimos el caldo. La cantidad la voy añadiendo a medida que lo va absorbiendo el arroz.
  • Dejo que se vaya cocinando a fuego medio y voy removiendo y añadiendo caldo varias veces.
  • No pongo sal porque el caldo y el jamón aportan suficiente.
  • Si gusta (a mí sí) se puede añadir un poco de queso rallado tipo parmesano poco antes de terminar la cocción.
  • Me gusta cremoso y caldosito.


domingo, 12 de febrero de 2012

Natillas de mazapán


A real hero

Es difícil.
Cuando:
aquellos que parecían culpables salen a la calle limpios de polvo y paja,
los que por ser quien son, están libres de culpa,
quien busca que los culpables paguen sus culpas, son culpados a su vez,
los débiles pagan por los errores de los fuertes,
los indefensos tienen a su defensor encausado,
los que acusan parecen ser ellos mismos culpables,
los especuladores piden cuentas a los más pobres,
quienes son más ricos dan lecciones de ahorro,
se recortan derechos básicos que costó mucho conseguir.


¿Qué nos queda?
¿salir a golpear ollas a la calle, para protestar?
¿votar en las urnas (¿a quién?) para intentar cambiar esto?
¿hacer huelga, perder parte del mísero sueldo?
¿oír las burlas de quien tiene la sartén por el mango?...

O seguir.
Ser persona, sin perder la dignidad, que eso no nos lo pueden quitar.
Disfrutar de la belleza que queda a nuestro alrededor, de los nuestros...

Ser.
Seres humanos, héroes.

Ingredientes
  • 20 gr de azúcar
  • 1 yema de huevo

  • 150 gr de mazapán
  • 150 gr de leche
  • 110 gr de nata

  • Nata fresca o crème fraîche
  • Mermelada de arándanos, cerezas o similar

¿Cómo se hace?

Mezclar el azúcar con la yema de huevo sin batir, con un tenedor.
Poner al fuego mazapán, leche y nata. Dejar que caliente y triturar un poco con la batidora, para que el mazapán quede bien deshecho y mezclado.
Que no hierva, pero casi.

Fuera del fuego, añadir la mezcla de yema y azúcar.
Poner a fuego lento hasta casi hervir.
Enfriar.

Para servir:
en el recipiente donde se vaya a servir, poner un par de cucharadas de la nata fresca. Encima dos cucharadas de las natillas y una cucharadita de mermelada.

jueves, 12 de enero de 2012

Merluza en salsa



Pequeñas violencias cotidianas

El respeto es algo vital. 
Es una palabra anticuada, y que suena a "debes respetar a los mayores", por ser mayores sin más.
No. Me refiero al respeto que toda persona debe ofrecer y obtener de los demás, sólo porque somos personas.

Es una idea que siempre tengo presente, pero lo que me empuja a escribir hoy es algo que ocurrió en la fila del cole.
Niños y niñas de 7 años. Una niña corre para alcanzar su puesto en la fila, detrás de sus amigas. Dos niños vienen desde lejos a intentar ganarle. Les gusta siempre ser los primeros.
La niña gana. Uno de los niños, grandullón, llega con fuerza y empuja. La niña casi se cae. El grandullón se queja:
-Teníamos que ser los primeros. En cuanto se mueva (la niña) le quitamos el sitio.
-Pero tiene ahí su mochila- dice el otro niño.
-No. La tiene un poco fuera de la fila.
La madre de la niña advierte. 
-Un poco de cuidado, que si venís corriendo, podéis hacer caer a los demás.
El grandullón no se corta.
-Yo puedo venir como quiera.
La madre de la niña, mosqueada.
- Eso depende de si afecta a los demás o no.

Parece una anécdota sin importancia, pero si a esto sumamos otras actitudes parecidas, empujones, burlas, contestaciones, desobediencias y malas caras a los padres...veo en este niño un ejemplo de cómo crece en una persona la falta de respeto.

Queremos ser los primeros. Para eso hemos de empujar a los demás. Yo puedo hacer lo que quiera. Tú no me puedes corregir ni decirme cómo tengo que hacer las cosas. O peleas conmigo o tus derechos no existen. En cuanto te des la vuelta te quito lo que tenías. No me digas nada porque soy un tío fortachón y tú una niñita enclenque.

A mí me suenan mucho estas frases y actitudes. 

Y estas otras también:
- Tú no sabes, yo te digo cómo se hace.
- Eso que llevas no me gusta, ponte esto otro.
- Deberías teñirte el pelo, tienes muchas canas.
- Pues sí que tenías que decirle cosas a tu amiga. Lleváis media hora hablando.
- ¿A dónde vas? ¿Con quién? Pues tienes cosas que hacer en casa.
- Coloca esto, tráeme aquello, dame lo de más allá...
- Está todo hecho un asco, si todavía tendré que limpiar yo...
- Lo que haces tú en todo el día, lo hacía yo en media hora.
...
Si colocamos esto en boca de un hombre y se dirige a una mujer, la situación es peligrosa. Es machismo, sí, pero sobre todo es falta de respeto.

Por eso voy a advertir desde aquí al grandullón. 
-Como te acerques a la peque, te voy a pintar un Bob Esponja en la cara con tinta permanente. Abusón.

Feliz Año Nuevo. Reivindicativo.


 

Ingredientes
  • 4 medallones de merluza
  • 1 diente de ajo
  • 1 rebanada de pan
  • Aceite oliva virgen
  • Pimentón
  • 4 cucharadas de vinagre
  • Harina
  • Guisantes
  • Caldo de pescado
  • Sal (y pimienta si se quiere)
  • Patatas para acompañar

¿Cómo se hace?

En una sartén ponemos un chorrito de aceite, suficiente para freír el ajo y el pan partidos en trocitos. Sin que se quemen. Antes de sacarlos del aceite le añadimos un poco de pimentón y lo retiramos del fuego.
Sacamos el ajo y el pan a un mortero, con un poco de su aceite con pimentón.
Machacamos.
En otra sartén ponemos un chorrito de aceite en el que pasaremos ligeramente los medallones de merluza, salpimentados y enharinados. 
Sobre estos trozos añadimos el majado de pan, ajo y pimentón. Lo rociamos con el vinagre. 
Añadimos los guisantes (los míos congelados), un poco de caldo y lo dejamos cocer tapado unos 10 mn.
Retiramos del fuego y dejamos reposar tapado.
Yo lo acompañé de patatas que hago en el microondas.
Las patatas son pequeñas. Las lavo muy bien, les pincho la piel con un tenedor varias veces.
Las coloco en un plato, tapado por otro.  8 mn en microondas a máxima potencia y estarán listas. Se puede comprobar con un palillo. Si el palillo entra fácilmente es que ya están.
A la hora de servir se les retira la piel y ya está.







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viernes, 25 de noviembre de 2011

Ensalada de salmón y naranja





Limpio y Sencillo
Hay personas que aparentan ser normales, pero no lo son. Son especiales.
Tienen algo distinto. No sabes muy bien qué. 
Creo que en algunos casos es la bondad. Pasa con los niños pequeños. La inocencia, la blancura que llevan dentro se ve desde fuera. Esos ojos limpios con los que te miran cuando no entienden algo o cuando se sienten heridos. 
Hay adultos que conservan esa mirada.  Muy pocos. Pero qué valiosos son. 
Otras veces es la sencillez. Personas que no tienen recovecos, que lo que ves es lo que hay, que son francos y que siempre actúan con buena voluntad. Qué escasos. Qué imprescindibles.
Otros son voluntariosos, siempre esforzándose por hacerlo bien, sin quejarse. Personas que lo dan todo, sin darse cuenta de cuánto dan. Responsables, trabajadores, sin pedir a cambio lo mismo de los demás.

Conozco a gente así. ¡Qué afortunada soy! La tengo alrededor.
Son esas personas que sacan lo  mejor de ti, que te hacen reflexionar y no ser tan cascarrabias. Que sin decir nada te enseñan lo realmente valioso.  
No sé porqué algunos son así y otros no. 
Yo no lo soy.

Sin embargo, estas personas no son las que triunfan. Si no te fijas casi ni se ven. No se esconden, son discretas nada más.
¿A quiénes vemos? ¿quiénes tienen más éxito? 
Los listillos, los caraduras, los que mienten mejor, los de pocos escrúpulos, los que sacan lo mejor de  otros y se lo quedan, los que esconden su yo porque es feo,...

Somos complicadas las personas. 
Nos atrae la malicia, la oscuridad, el misterio, las miradas que esconden un secreto. Las segundas intenciones, las medias sonrisas, lo que no nos dicen es lo que buscamos, es lo que nos gusta. Si alguien parece que tiene un "pasado" ¡qué interesante!

¿Por qué?

Hablaba con mi hija mayor de la forma de mirar. Las cosas que se pueden ver en unos ojos. Miradas limpias, miradas profundas, tristes, alegres, astutas...
Yo intentaba explicarle las sutiles diferencias que hay entre unas y otras. Ella preguntaba y preguntaba. Yo casi no sabía responder. 
Y ella dijo entonces: ¿cómo sabes todo eso? ¿dónde lo has aprendido?
Y volví a darme cuenta de los años que tengo. 
Miré a mi hija, sus ojos limpios. 

Le di un abrazo, y durante un rato no hablamos de nada más.


Ingredientes

  • 1/2 Lechuga
  • Salmón en lonchas
  • 1/2 Naranja
  • Mermelada de tomate
  • Crocanti de almendras
  • 1/4 Piña natural
  • Aceitunas negras 4 ó 5
  • Aceite virgen
  • Sal
  • Vinagre de jerez

¿Cómo se hace?
  • Pues es una ensalada. Se parte en trocitos la lechuga, la piña, la naranja, las aceitunas y el salmón.
  • Se añaden las almendras, que le aportan el toque crujiente,  la mermelada de tomate, se salpimenta y aliña con el aceite y vinagre y a comer.