jueves, 16 de septiembre de 2010

Bocaditos de calabaza y almendra

You don´t see me

Esta receta me la inspiraron dos chicas que estaban a mi lado en una cafetería.
La que yo he llamado A era una chica de aspecto normal, cerca de la treintena, melena oscura y piel perfecta, con una mirada limpia que llamaba la atención.
La chica B era mucho más llamativa, por su ropa y su aspecto general.
Sólo oí una parte de la conversación. Yo he puesto algo más.
¿Qué pondrás tú?

Suena un teléfono.
A- ¿Diga?
B-¡Hola, soy yo! ¿Qué tal estás? Hace ya mucho que no nos vemos.
A-Sí. Es verdad. Un par de meses o más.
B-Quedamos a tomar un café. ¿Vale?
A-De acuerdo.
B-Esta tarde, donde siempre. Y me cuentas novedades.
A-...........Vale.
B-Hasta esta tarde.

Cafetería.

B-¡Hola! ¿Cómo te van las cosas? Te veo muy bien... y algo cambiada.
A-¿Sí? No sé. Creo que estoy como siempre.
B- Nada de eso, tienes mejor cara y el pelo muy brillante. ¿Sigues trabajando en el mismo sitio?
A-Sí. Aunque he cambiado de puesto. He ascendido un poco.
B-Qué bien. Me alegro.
...........
A-Últimamente voy bastante al cine.
B-¿Tú sola? Haberme llamado, mujer.
A-Te llamé un par de veces, pero no te gustaban las películas que te dije.
B-¡Ah sí! Esas tan raras. Ya sabes que a mí sólo me gustan las normales.
A-Ya.
...........
A-También he ido bastante por la biblioteca. Hay un autor muy interesante que...
B-Ya, ya, tan raros como las pelis, no me lo digas. Tú ya sabes que a mí lo de leer no me va mucho.
.....Estuvimos el otro día por la zona vieja. Hay unas ofertas estupendas y nos compramos C y yo un montón de ropa. No sabes qué chollos en zapatos y camisas. Había unos vestidos largos y unos piratas monísimos. Y los abrigos de esta temporada son ...lo más. ¿Tú no te animas a venir un día?
A- Sí, puede que lo haga.
B- Por cierto, ¿sigues tan cocinillas como siempre? Porque te pasabas horas con tus experimentos.
A-Bueno, sí, algo voy haciendo.
B-Chica, yo la cocina, es que no me apetece nunca. Se pone todo perdido, con la harina y todo lo demás....el chocolate derretido, la miel, el azúcar glass...todo ese polvillo flotando.
A-Ya.
B-Pues es que es el cumpleaños de mi sobrina el sábado, y me preguntó mi hermano si podrías hacernos una tarta como la del año pasado que nos encantó. O igual otra distinta, ¡sorpresa!.
A la niña ahora sólo le gusta el color naranja, ya me diras tú. Los niños son así. Pero es que además no le gusta el sabor de las naranjas. ¿Crees que tendrá solución?
A-Supongo que sí.
B-Además vamos a ser muchos. Pero no queremos una tarta grande. Algo así como bocaditos, para picar al final de la merendola.
A-Creo que podré buscar algo.
B-La recojo entonces a las doce del sábado, que ya me habré levantado. Ya sabes que los viernes nos vamos de bailoteo.
A-Ya. A las doce está bien. La haré el viernes por la tarde.
B-Tú no sales ¿no?
A-Bueno, sí, a vec....
B-¡Madre mía! Mira. ¡Fíjate en ese! Medirá 1,80 por lo menos. ¡Vaya piernas más largas!
A-Ya.
B- A ver si se da la vuelta y puedo verle la cara. Mira, mira. ¡Vaya!
A-Ya le veo.
B- ¡Vaya ojos que tiene! y ¡qué boca, por Dios!. Y ese pelo...
Chica, yo pensé que estas cosas sólo se veían en las películas. ¿De dónde habrá salido?
A- Bueno, sí. Es que me está esperando.
B- ¿Cómo? No me digas que lo conoces.
A- Me voy ya. Tendremos la tarta para el sábado.
B-¿Tendremos?
A-Nos gusta cocinar en casa. Bueno, adios.
B-..............Adios.


Ingredientes
  • 300 gr de calabaza cocida, muy bien escurrida y hecha puré
  • 150 gr de azúcar
  • 3 huevos grandes
  • 100 gr de mantequilla en pomada
  • Zumo de 1 naranja (3/4 de un vaso más o menos)
  • 100 gr de harina
  • 100 gr de almendra molida
  • 2 papelillos dobles de gasificante (Mercadona)
  • Azúcar glass

¿Cómo se hace?
  1. Batimos los huevos con el azúcar hasta espumar.
  2. Añadimos la mantequilla y batimos de nuevo.
  3. Añadir calabaza y volver a batir.
  4. Añadir el zumo y batir de nuevo.
  5. Añadimos la almendra y mezclamos, con varillas o ya manualmente.
  6. Por último, mezclamos los gasificantes con la harina y esto lo añadimos a la mezcla anterior. Removemos hasta que esté bien mezclado.
  7. En un recipiente de horno, cubierto con papel vegetal vertemos este preparado.
  8. Horneamos a 200º durante 15 mn y bajamos a 170º, dejándolo así unos 30 mn más.
  9. No hay que olvidarse de vigilar. Los hornos son impredecibles.
  10. Espolvoreamos con azúcar glass en el momento de servir.Una vez fría se puede partir en pequeños bocaditos. Quedan jugosos y dulces.


All moving at the speed of life
Reflecting in each others' eyes
But you're moving with such irresistible speed
You don't see me
You don't see me
You don't see me
No, you don't see me
No, you don't see me (Keane)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Lacitos de hojaldre y leche condensada

Forever young




De pronto se abrió una ventana en su frente, y una brisa fuerte barrió por dentro su cabeza. Se llevó de golpe todas las telarañas que ni siquiera sabía que estuvieran allí. Entró la luz de los recuerdos y vivencias primeras. Y sintió que tenía 17 años.
Entendió porqué en la adolescencia creas tu propia realidad.
Entonces se viven en carne propia y nueva, esas experiencias que parece que no pudieran ocurrir más que una vez.
Con una intensidad tan arrolladora que apenas te deja respirar.

Recordó la emoción del primer amo
r, el primer beso, torpe, robado en la penumbra del atardecer, el corazón acelerado en la garganta, las piernas temblando, la necesidad de mirar una fotografía cada 5 mn.
La música de fondo, lo llenaba todo.
Ya no tenía 40 años. Era joven para siempre.

¡Qué patético!. ¿Verdad?
Sin embargo no puede dejar de pensar en ello. Mira las imágenes casi sin color, una y otra vez.
Escucha la música y se deja llevar.


Es la vida que la recorre por dentro.

Ingredientes

  • Una lámina de hojaldre fresca, no congelada (la del Lidl está bien)
  • Leche condensada (lo que consideréis oportuno)
  • Miel. Una cucharada más o menos
  • Un chorrito de agua
  • Azúcar glass

¿Cómo se hace?

Se abre la lámina de hojaldre. Se pincela toda la superficie con leche condensada y miel a partes iguales.
Se pliega sobre si misma y se recortan rectángulos de un dedo de grosor más o menos. Yo lo hago con el corta-pizzas. Cada uno de estos rectángulos los volvemos a pintar , esta vez con leche condensada nada más.
Los retorcemos un poquito. O sea los giramos, le damos una vuelta o dos sobre sí mismos. Los colocamos sobre un papel vegetal en la placa de horno.
Horneamos a 180º hasta que se vean dorados.
Sacamos del horno. Sin que se enfríen los despegamos del papel con una paleta. Estarán blanditos. Hay que tener cuidado. Después se endurecerán al enfriar.
Los colocamos sobre una rejilla y los volvemos a pintar de nuevo con una mezcla de leche condensada, miel y agua. Espolvoreamos con azúcar glass abundantemente.

Estoy de vuelta tras las vacaciones.
Hay una frase de Pitágoras que dice: "la felicidad consiste en saber unir el final con el principio".
Espero que sea así.
Cambiar es muy importante. Evolucionar. Lo que se deja atrás tendremos que unirlo con lo que comienza.Las vacaciones me han traído cambios. He pensado y sentido cosas nuevas. Olvidadas, más bien.
Y creo que el final de las vacaciones traerá más cambios aún. Ya veremos.